No estamos solos. Esa es la paradoja individual que debemos afrontar para comprender qué es lo que realmente hacemos sentados cada uno en su universo particular sin mirar a los lados de  nuestra conciencia cósmica.

Soy Aton amados, soy la Fuente de todo, soy vuestra sangre cósmica en continuo fluir en el devenir de todos los tiempos posibles en éste macrocósmos único. Soy el Uno manifestado en cada cuál de ustedes.

Cuando las partículas individuales fluyen en una particularidad finita, no es posible la creación.La creación es unicidad ilimitada. Aquí puede que sientan la finitud como algo suyo, pero lo finito no es real; es imaginario, de mentes finitas.

Convertid vuestras mentes en macromentes y el sonido vibrará por siempre sin interrupciones.

Así sea para todos ustedes, amados seres de cristal dorado.